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13 feb 2012

Descubren resistencia a los antibióticos en aguas residuales











Científicos de la localidad de San Paul, Minessota, EE.UU, trataron en una reciente reunión la presencia de un nuevo tipo de contaminación denominada genéricamente como “contaminación emergente” – nuevas sustancias de las que no se tiene un conocimiento suficiente, pero que pueden ser rotuladas como peligrosas para la salud humana y el medio ambiente.
Un contaminante preocupa particularmente a los investigadores y que puede desarrollarse en las plantas depuradoras de aguas residuales: bacterias resistentes a los antibióticos. Los antibióticos son tan ampliamente utilizados ahora - en medicina, en los productos de la agricultura y de limpieza - que algunas bacterias están desarrollando rápidamente resistencia y así desafían el tratamiento para enfermedades mortales.
Las depuradoras de aguas residuales han ayudado a limpiar muchos ríos que eran verdaderos depósitos de residuos. Típicamente utilizan bacterias beneficiosas para consumir residuos orgánicos. Los investigadores advierten que estas bacterias pueden mezclarse con otras dañinas.
“La idea es que luego de cumplir su función las bacterias mueren,” dijo Amy Pruden, una profesora adjunta de ingeniería civil y ambiental en el Tecnológico de Virginia “pero existen bacterias que pueden desarrollarse y recoger el material genético de aquellas, y después propagarse hasta colonizar totalmente la pileta de tratamiento con una especie potencialmente resistente”
La investigación comenzó al detectarse casos de personas que se hacían atender por infecciones resistentes, cuyo origen los médicos no podían identificar.
Se pudo demostrar que la mezcla de bacterias beneficiosas y dañinas en las plantas depuradoras de aguas residuales son fuente de bacterias resistentes a los antibióticos.
Para el estudio se analizaron diversas corrientes del río de St. Louis: la proveniente de la ciudad tenía un nivel de resistencia muy bajo, en un puerto sobre el río era más alto, pero en la salida de las aguas residuales era mucho más alto. Esto permitió con certeza concluir que la descarga del tratamiento de aguas residuales fuera la fuente primaria de genes resistentes a los antibióticos. Un gen ligado a la resistencia a los antibiótico estaba en una cantidad 20 veces mayor en la salida de la instalación de tratamiento que en las demás muestras.
Uno de los investigadores, el Ing. ambiental Timothy LaPara dijo que las bacterias resistentes pueden ser capturadas con un filtrando profundo del agua.
La planta de Duluth, centro del estudio, utiliza un filtro del carbón de antracita, uno de arena de la silicona, uno de granate fino (un silicato) y por ultimo uno de grava.
La Para dijo que si los bacterias portadoras de genes resistentes, sobreviven el filtro gradual, otras depuradoras de aguas residuales también están creando probablemente piletas con bacterias resistentes a los antibióticos.
Si es así, la gente podría ser expuesta a través de la picadura de insectos o nadando en los ríos y los lagos en donde las instalaciones de tratamiento descargan el agua, o aún bebiendo el agua de la canilla.
Pese que la planta de agua potable de Duluth tiene su toma en la parte superior de lago, cantidades minúsculas de material resistente a los antibióticos se han detectado en el agua potabilizada.
La Para dijo que la investigación apenas está comenzando y que los científicos deben determinar cuándo lo estudiado puede convertirse en un riesgo a la salud humana.
Son necesarias más investigaciones para cuantificar el riesgo dijeron La Para y Pruden . Mientras tanto, dicen las depuradoras de aguas residuales podrían considerar agregar otra etapa de tratamiento tales como filtros de membrana o productos químicos.




FUENTES:


Environmental Science Technology Magazine, Nº 45, Oct.2011


Water Technology Magazine, Feb.2012

27 ene 2012

Los Trihalometanos (THM)





Los Trihalometanos (THM) se forman junto con numerosos otros subproductos de la desinfección, cuando el cloro reacciona con la materia orgánica en el agua (cloración).
Aunque existen otros subproductos de la desinfección (por ej. los ácidos haloacéticos o AHA), se toma a la concentración de THM's como indicador para la regulación legal. Esto es debido a que, reduciendo la concentración de THM's, también se reduce la formación de los otros subproductos de desinfección regulados
Del total de halógenos que pueden encontrarse en el agua potable, aproximadamente la mitad se encuentra como THM y HAA. Se componen fundamentalmente de cuatro sustancias químicas: el cloroformo, bromodiclorometano, dibromoclorometano y bromoformo. Cuando el ion yoduro está presente en el agua se forman THMs yodado en niveles muy bajos. De todos los THM el cloroformo es el más frecuente en el agua potable, a raíz de la reacción del cloro residual libre, proveniente del hipoclorito que normalmente se agrega como agente de desinfección.
Aparte del consumo de THM a través del agua que se bebe, otras fuentes potenciales de incorporación pueden ser las duchas dada la volatilidad de estos compuestos y las piscinas, especialmente aquellas cubiertas y que se han clorado. En este último caso la incorporación puede ser por inhalación, contacto con la piel e ingestión de agua durante la natación.
Efectos sobre la salud:
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica al cloroformo y al bromodiclorometano como Grupo 2B, "posiblemente carcinógeno para los humanos", y el bromoformo y el dibromometano en el Grupo 3, "no clasificable como carcinogénico para los humanos."
La Organización Mundial de la Salud ha calculado que la ingesta diaria tolerable (IDT) con factores de seguridad, similar a la dosis de referencia (DR), para el cloroformo, bromoformo y diclorobromometano.
De tratamiento de agua:
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) considera que los THM se manejan mejor mediante el uso de técnicas de tratamiento que reducen la formación de THM en lugar de eliminarlas después de la formación. Algunos de estos incluyen la utilización de cloramina (que se recombina con el cloro residual), el dióxido de cloro y el ozono en reemplazo del hipoclorito de sodio. Por otra parte la utilización de filtros con carbón activado puede bajar sustancialmente la concentración de estos compuestos en el agua.
Reglamento:
En EE.UU. el THM se regula desde la década de 1970 a 100 ppb. Actualmente le EPA ha establecido un límite de 80 ppb implementado por promedios trimestrales en cada sitio de muestreo. Este límite se basó en la viabilidad técnica y económica.
EPA no considera que el cloroformo es un carcinógeno sin umbral y tiene un límite de 0,07 mg / L. En Argentina, el art. 982 del Código Alimentario Argentino establece un máximo de 100 mg/lt. para los THM presente el agua potable



FUENTES:
Water Technology Magazine - Enero 2012
U.S.Environmental Protection Agency - Disinfection Byproducts: A Reference Resource
Codigo Alimentario Argentino







29 mar 2010

Agua, salud y decidia dirigencial





El año científico 2009 se estremeció con el descubrimiento en la Luna de depósitos de agua. ¿Por qué lo extraordinario de este descubrimiento? Porque la vida, al menos como la conocemos nosotros está indefectiblemente ligada al agua y la existencia de estos depósitos pueden hacernos pensar en reservas de agua a nuestra disposición, sea para viajes espaciales o para saciar nuestra sed cuando la disponibilidad de agua consumible en nuestro planeta sea escasa. De ninguna manera estoy contradiciendo mi primer post, cuando aseguraba que hay alimento suficiente para la población en constante aumento: agua también hay disponible, el problema es que la estamos volviendo imposible de consumir y, en casos, de potabilizar.
Uno de los principales problemas que tienen el agua es que, así como es imprescindible para la vida humana, también lo es para todos los seres vivos incluyendo aquellos que afectan la salud de las personas. Por lo tanto, un agua que no ha sido convenientemente resguardada de la contaminación externa, indefectiblemente contendrá microorganismos, algunos de los cuales pueden ser muy peligrosos (patógenos). Por otro lado el agua es un excelente solvente, por lo tanto puede contener en solución una inmensa gama de principios químicos y bioquímicos que también pueden afectar la salud del consumidor (metales pesados, agroquímicos, toxinas). En muchos casos, tanto los organismos vivos de nivel microscópico, como los principios químicos en solución no afectan el aspecto macroscópico del agua que puede seguir siendo transparente, inodora e insípida como nos enseñaron en el colegio.
Por supuesto que los animales superiores como los insectos también necesitan del agua, tanto para si como para sus crías, pudiendo convertir al líquido en el medio por el que ellos actúan como vectores de enfermedades.
Hay una multitud de ejemplos de enormes mortandad de personas a raíz de enfermedades relacionadas con agua en mal estado:

· Cólera: Desde agosto de 2008 hasta el 30 de mayo de 2009, el Ministerio de Salud y Bienestar Infantil de Zimbabwe había notificado 98 424 casos, 4276 de ellos mortales.
· Malaria: Cada año, más de 500 millones de personas sufren malaria aguda en el mundo, lo que se traduce en más de un millón de muertes
· Fiebre tifoidea: La OMS estima en 17 millones los casos en el mundo, causando entre 500,000 y 600,000 muertes.

Por todo esto el agua es sin duda sinónimo de vida, pero no convenientemente acondicionada es un pasaporte seguro a la enfermedad.
En ocasiones la falta de potabilización del agua es sumamente sencilla y su no disponibilidad es asignable más a la ignorancia, la negligencia y la desidia de los dirigentes que a la falta de recursos.
En el siguiente cuadro puede observarse la interacción entre el hipoclorito de sodio y el vibrio cholerae, agente transmisor del cólera:




Esto significa que si partimos de una solución comercial de 20 gr. de cloroactivo por litro (en Argentina esta solución se conoce como agua de lavandina), es suficiente agregar 1,5 litros por cada 1000 litros de agua a desinfectar (*), luego se dejarán 35 minutos en reposo y la concentración inicial del vibrio habrá disminuido un 99,9%. En dinero esto se traduce que para desinfectar 1000 litros de agua, se necesitan menos de us$ 0.25. El otro dato que puede rescatarse del gráfico es que, si en vez de 30 mgr./litro utilizamos 40 mgr./litro, sólo deberemos esperar unos 25 minutos para lograr una letalidad similar para el agente transmisor del cólera.
(*) Si partimos de una solución industrial de 100 g. de cloroactivo, sólo 300 cc serán suficiente
Si analizamos el control de bacterias coliformes (grupo que incluye a la Escherichia Coli), a menudo relacionado con diarreas que afectan a niños (especialmente aquellos con sus defensas disminuidas), basta solo una concentración 80 veces menor que la citada en el párrafo anterior, esto es, 0.5 mgr./litro para que en 30 minutos de contacto se elimine el 99.9% de la población.
Lógicamente estos datos cubren sólo un aspecto de la potabilización del agua: el microbiológico. No obstante que falta considerar los aspectos físicos y químicos, se puede ver que con una inversión casi despreciable se puede controlar enfermedades muy serias, la no implementación de estas medidas, por lo tanto, es sólo asignable a la inexistencia de políticas de Seguridad Alimentaria a nivel gubernamental en todos los países donde estas enfermedades son endémicas.
FUENTES:
Desinfección de Agua Potable Contaminada con Vibrio cholerae Adaptada al Cloro - Orta, María Teresa et Al. - UNAM - México
Guís OMS para la Calidad del Agua de Bebida - 2000
Sistemas de Alertas y Respuestas Mundiales - OMS